Claves para una experiencia de parto positiva

El concepto de parto respetado refiere a la Ley de Parto Humanizado 25.929, que se basa en la participación, respeto y protagonismo de la mujer a la hora de tener a su bebé, y a los derechos de la madre y el recién nacido al momento del parto.

Las preguntas más frecuentes que suelen surgir en las consultas obstétricas están relacionadas con la forma en que se realizará el parto: cómo será el trabajo, de qué forma se manejará el dolor, cómo se desarrollará el nacimiento y qué sucederá con el bebé luego del nacimiento, entre otras.

El equilibrio entre el equipo médico y la futura mamá

En la actualidad, puede ser el obstetra quien defina el modo de atención o la mujer quien solicite un modelo de parto, siempre y cuando este permita el correcto desarrollo del proceso y no genere dificultades ni riesgos para la salud. Incluso, si así lo desea, puede presentar un plan de parto por escrito en donde se acuerde la forma en que se desarrollará el proceso, para que la institución médica lo tenga en cuenta. En estos casos, se recomienda entregarlo con el tiempo suficiente para que los médicos puedan prepararse adecuadamente.

Sin embargo, a la hora del parto, el poder de decisión debe ser compartido por la madre y por el equipo médico. Ambas partes deben comprender el rol de la otra: mientras los profesionales tienen que considerar el protagonismo y el valor que tiene para la mujer tener un hijo, ella debe confiar en el saber y el conocimiento que tienen aquellos que la están atendiendo y acompañando.

En este sentido, es importante que la madre y el equipo médico lleguen a un equilibrio, para que la experiencia de parto se desarrolle de manera positiva, cuidando la salud y bienestar tanto de la mamá como del recién nacido. Los médicos se encargarán de trabajar considerando la dignidad, la privacidad y la confidencialidad de la mujer, asegurando su integridad física, brindándole toda la información necesaria y apoyándola continuamente durante el trabajo de parto.

En los casos que la madre elija la modalidad de parto, el médico deberá informar acerca de las posibilidades que ofrece esa elección, las alternativas que podrían tener que utilizarse y cuáles son los beneficios o desventajas de la misma. Con esto se fomenta el conocimiento, el modo y la inclusión de los distintos actores que participarán durante el proceso.

Alternativas a la hora del parto

En Obstetricia, exceptuando situaciones de urgencia o emergencia, suele haber tiempo suficiente para conversar y tomar una decisión junto a la madre y su acompañante, respetando los  momentos de la mujer. Cada futura mamá tiene su tiempo para aceptar una situación que no era la esperada: puede ocurrir que el trabajo de parto no progrese (en cuanto al tiempo biológico) y que el tiempo psicológico de la mujer no sea suficiente para procesar que será necesario recurrir a otra metodología, como puede ser recurrir a una cesárea de urgencia.

Según la elección de la modalidad de parto, existen diferentes alternativas para transitarlo. En caso de desear un parto vaginal, es decir natural sin intervención, se pueden ofrecer diferentes propuestas para mitigar el dolor. Una es la aplicación de la anestesia peridural. También existen otras técnicas como los trabajos de relajación y respiración previos o ejercicios con esferas, entre otros. Las salas pre-parto son el lugar donde se permite la deambulación de la embarazada, la relajación a través ejercicios que ayuden a su preparación y el uso de elementos que le brinden comodidad.

En cuanto a la posición de la madre al momento del parto, si se aplica anestesia la única opción es parir semi sentada y con la parte superior recostada. Si se elige no utilizarla, se tiene la posibilidad de llevar adelante el parto sentada.

En el caso de aquellas mujeres que solicitan una cesárea, si bien desde el punto de vista médico se intenta disuadir su pedido explicando los beneficios del parto natural, la madre tiene el derecho de solicitarlo y el médico tiene la obligación de cumplirlo y respetarlo. Cabe aclarar, que ésta no puede ser cuando la paciente lo desee sino cuando sea posible en el curso del embarazo.

Claves para una experiencia de parto positiva
  • Tanto al momento del parto como en el post parto, la mujer debe tener la posibilidad de ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que puedan realizarse y ser tratada con respeto, garantizando su intimidad.
  • El equipo médico debe informar constantemente tanto a la madre como a su acompañante sobre la evolución del trabajo de parto y el estado de su bebé.
  • Al momento del nacimiento, el bebé tiene que permanecer junto a la madre por unos minutos. Luego del primer vínculo, el neonatólogo llevará al recién nacido, junto con al acompañante, a la recepción de Neonatología. Mientras, la madre continuará en la sala de parto en la etapa final del parto.
  • El bebé pasará por los primeros cuidados y controles de rutina. Si todo se encuentra en orden, volverá junto a la madre y se trasladarán a la habitación. El bebé tiene que estar el mayor tiempo posible con la madre.
  • Si el parto fue natural, la internación suele durar dos días. Si se realizó una cesárea, suelen ser tres.
Asesoró Dr. Leonardo Mezzabotta (MN 70.222), Jefe de Obstetricia del Sanatorio de los Arcos.
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